Econia Empresarial, presente en la III Nit de la Bioenergia del Clúster de la Bioenergia de Catalunya

El director de Econia Empresarial, Albert Custodio, fue invitado, de la mano de PIMEC —en calidad de vicepresidente de la Comisión de Sostenibilidad—, a la III Nit de la Bioenergia, organizada por el Clúster de la Bioenergia de Catalunya.

Este encuentro anual se ha consolidado como un espacio de referencia para profesionales y empresas vinculadas a la transición energética y la economía circular.

El evento se celebró el pasado 26 de febrero en el Auditorio L’Illa de Barcelona y, durante su transcurso se realizó la entrega de los Premis de la Bioenergia.

Estos galardones reconocen los mejores proyectos desarrollados entre 2023 y 2025 en diversas categorías: mejor proyecto de bioenergía – biomasa; mejor proyecto de bioenergía – biogás; premio a la difusión y divulgación de la bioenergía, y premio a la trayectoria profesional.

La Nit de la Bioenergia representa una oportunidad para profundizar en el papel de la bioenergía como motor de sostenibilidad y desarrollo económico, así como para conocer las últimas tendencias y oportunidades de un sector estratégico para la descarbonización. La presencia de Econia reafirma su compromiso con la promoción de modelos energéticos más eficientes, circulares y alineados con los retos ambientales actuales.

El medio ambiente pierde prioridad inmediata, pero se mantiene como la principal preocupación a largo plazo

El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial señala que las preocupaciones ambientales han perdido peso a corto plazo, pero continúan siendo las más relevantes a largo plazo. Las tensiones geopolíticas, la incertidumbre económica y la inestabilidad social ocupan actualmente los primeros puestos entre los riesgos inmediatos, dejando en segundo plano las cuestiones climáticas. A pesar de ello, los expertos consideran que el cambio climático y la degradación ambiental seguirán siendo los principales retos globales en el futuro.

Esta 21ª edición del informe, basada en la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales con más de 1.300 especialistas, analiza los riesgos en tres horizontes temporales: 2026, hasta 2028 y hasta 2036. El objetivo es anticipar los riesgos que pueden afectar a la estabilidad global y orientar la toma de decisiones políticas y empresariales.

El estudio describe un contexto global marcado por una competencia más elevada entre regiones y una creciente polarización política que dificulta la cooperación internacional. También aumentan los riesgos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial y la ciberseguridad. A corto plazo, los riesgos económicos ganan protagonismo, con temor a la recesión y a la inflación en un contexto que acentúa la desigualdad social. Casi la mitad de los expertos prevé un escenario turbulento en los próximos dos años, porcentaje que supera la mitad en la proyección a diez años.

Las personas jóvenes y las mujeres muestran una mayor preocupación por los riesgos climáticos. En Europa, la percepción del riesgo ambiental es superior a la de América del Norte, mientras que en regiones como Oriente Medio y África predominan las preocupaciones económicas, pese a su elevada exposición al cambio climático.

A pesar del descenso a corto plazo, los riesgos ambientales continúan liderando las proyecciones a diez años. Fenómenos climáticos extremos, pérdida de biodiversidad y cambios en los sistemas terrestres se mantienen entre las principales amenazas para 2036, mientras que riesgos como la recesión económica, la desinformación o la inteligencia artificial ganan peso inmediato.

El informe también alerta sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante el cambio climático y los conflictos geopolíticos, y subraya la necesidad de un enfoque integral que tenga en cuenta la interrelación entre riesgos ambientales, económicos y sociales para reforzar la resiliencia global.

Kick-off de las Ayudas Green 2025: impulso a la innovación contra el cambio climático

Hoy, Econia ha asistido a la sesión kick-off para los beneficiarios de la convocatoria 2025 de las Ayudas para Proyectos de Innovación Tecnológica Green – Cambio Climático, impulsadas por la Agencia para la Competitividad de la Empresa (ACCIÓ).

Estas ayudas tienen como objetivo incentivar a las empresas establecidas en Catalunya para que desarrollen proyectos innovadores que contribuyan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o a adaptarse a los impactos del cambio climático.

Estas ayudas cubren hasta el 75% del gasto subvencionable, con un máximo de 90.000 € por proyecto, y se dirigen principalmente a pymes industriales y de servicios con establecimiento operativo en Catalunya y al menos dos años de actividad.

En Econia estamos comprometidos en ayudar a nuestros clientes a conseguir ayudas públicas que permitan avanzar hacia la transición verde.

Administración proactiva para empresas: avances digitales y retos aún por resolver

Ayer 11 de febrero, el director de Econia, Albert Custodio, asistió a la jornada “¿Cómo crear o mejorar los servicios proactivos que ofrecen las administraciones?”, organizada por la Generalitat de Catalunya en el Distrito Administrativo de Barcelona.

La sesión reunió a expertos en transformación digital y representantes de administraciones europeas para compartir experiencias y líneas de trabajo en el desarrollo de servicios públicos proactivos orientados a empresas y ciudadanía.

Esta jornada se enmarca en el proyecto europeo PROACTsme, liderado por la Oficina de Gestión Empresarial (OGE), con el objetivo de avanzar hacia administraciones capaces de anticiparse a las necesidades de las pymes mediante datos y herramientas digitales.

En la primera parte de la sesión se expusieron diversas experiencias impulsadas en Catalunya en materia de servicios proactivos, así como su estado actual y los retos para su implantación efectiva en la relación con las empresas.

En el turno abierto de preguntas se generó un debate especialmente relevante sobre la complejidad y la falta de homogeneización en los permisos y trámites de actividades, una cuestión que continúa generando incertidumbre entre empresas y técnicos.
Esta reflexión pone de manifiesto la necesidad de simplificar y coordinar procedimientos para facilitar la actividad económica.

Desde Econia continuaremos siguiendo de cerca estas iniciativas, que marcarán la evolución de la relación entre administración y empresa y tendrán un impacto directo en sectores regulados como la gestión de residuos y la industria.

La hoja de ruta de los residuos hasta 2035: claves del nuevo PEMAR

El Gobierno español aprobó el nuevo Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) 2025-2035, el documento estratégico que orientará la política de residuos en España durante la próxima década. Impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, este plan se convierte en el principal instrumento para mejorar la gestión actual, corregir las deficiencias detectadas y garantizar el cumplimiento de los objetivos ambientales fijados por la normativa europea y estatal.

El PEMAR se estructura en 26 capítulos, de los cuales 16 se dedican a flujos específicos de residuos: municipales, envases, RAEE, vehículos fuera de uso, neumáticos, aceites usados, RCD, residuos industriales y sanitarios, entre otros. Para cada flujo, el documento describe la normativa aplicable, la situación actual de la gestión y los objetivos a alcanzar hasta 2035, incorporando indicadores ambientales para realizar el seguimiento de su cumplimiento.

Uno de los ejes centrales del plan es reforzar las opciones superiores de la jerarquía de residuos, con una apuesta clara por la recogida separada en origen como elemento clave para avanzar en prevención, reutilización y reciclaje. El PEMAR también integra los objetivos de reutilización de envases establecidos en el RD 1055/2022 y fija metas más ambiciosas en ámbitos concretos como la preparación para la reutilización de RAEE o la valorización de los residuos de construcción y demolición.

En relación con los Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), el plan tiene en cuenta que la recogida separada de botellas de plástico de un solo uso se situó en el 42,3% en 2023, por debajo del 70% exigido por la Ley 7/2022. Este contexto refuerza la necesidad de avanzar hacia la implantación de este sistema y hacia una gestión de residuos más eficiente, circular y alineada con los objetivos europeos.

Esta semana, educar y actuar: el papel del conocimiento y la reducción de emisiones de CO₂

Esta semana pone el foco en dos pilares fundamentales de la sostenibilidad ambiental: el Día Mundial de la Educación Ambiental (26 de enero) y el Día Mundial para la Reducción de las Emisiones de CO₂ (28 de enero). Dos fechas diferentes, pero profundamente conectadas, que nos recuerdan que no puede haber acción ambiental efectiva sin conocimiento, ni conocimiento con impacto real sin acción.

La educación ambiental es la base para entender y transformar nuestra relación con el medio. Va más allá de la sensibilización: permite identificar impactos, anticipar riesgos y tomar decisiones informadas. En el ámbito profesional y empresarial, disponer de criterio ambiental es clave para interpretar correctamente la normativa, aplicar buenas prácticas, optimizar recursos y avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles.

Este conocimiento es imprescindible para afrontar retos como la reducción de las emisiones de CO₂. El cambio climático exige medidas concretas: mejora de la eficiencia energética, uso de energías renovables, optimización de procesos productivos y una gestión responsable de los residuos, que contribuye directamente a reducir la huella de carbono.

Medir para poder reducir es un paso clave en este camino. El cálculo de la huella de carbono permite identificar las principales fuentes de emisión y definir planes de acción realistas, alineados con las exigencias normativas, del mercado y de la financiación sostenible.

En Econia entendemos que educar y actuar deben ir de la mano. Acompañamos a empresas y entidades aportando criterio técnico, conocimiento riguroso y soluciones prácticas para convertir los objetivos ambientales en acciones reales. Porque avanzar hacia una economía baja en carbono comienza siempre por entender bien dónde estamos y hacia dónde queremos ir.