El Programa de Trabajo 2026 de la Comisión Europea pone el foco en la simplificación normativa

El Programa de Trabajo de la Comisión Europea para 2026 sitúa la simplificación normativa como eje central de su estrategia, junto con el impulso del desarrollo sostenible y el refuerzo de la competitividad. Cada año, la Comisión adopta este programa para definir las principales iniciativas políticas y legislativas alineadas con las Orientaciones Políticas y las Cartas de Misión. En 2026, el enfoque se dirige a mejorar la competitividad de la economía europea, perfeccionar el mercado único y apoyar la transición digital y ecológica, prioridades ya recogidas en el presupuesto plurianual de la UE y en la Brújula para la Competitividad Europea.

De las 47 iniciativas legislativas previstas, 25 están orientadas a reducir costes y cargas administrativas. Además, se llevarán a cabo 20 evaluaciones para detectar oportunidades de simplificación y eliminar duplicidades, se retirarán 25 propuestas pendientes, se derogará una norma y se revisarán más de un centenar de iniciativas aún en curso. El objetivo es reducir los costes administrativos en un 25 % para 2030 y en un 35 % en el caso de las pymes, lo que supondría un ahorro estimado de 37.500 millones de euros. Una parte relevante de esta reducción procederá de la simplificación de las obligaciones de información sobre el impacto ambiental y social.

El programa persigue una aplicación más ágil de la normativa europea, simplificando la presentación de informes, los procedimientos de autorización, la concesión de ayudas, la ejecución de programas y la contratación pública. En este contexto, la Comisión ha presentado el primer informe global sobre simplificación, aplicación y cumplimiento.

Entre las prioridades sectoriales destacan la economía circular y la sostenibilidad, con la futura Ley de Economía Circular, la Ley de Materiales Avanzados y la creación del Centro Europeo de Materias Primas Críticas. En el ámbito de la energía, se prevén medidas para reducir costes, impulsar la electrificación, fomentar las energías renovables y eliminar progresivamente los subsidios a los combustibles fósiles.

En materia de competitividad, se impulsarán la innovación y la soberanía tecnológica mediante nuevas legislaciones en I+D+i, inteligencia artificial, chips y tecnologías cuánticas, así como el apoyo a empresas, empresas emergentes y pymes. Finalmente, el programa incluye iniciativas ambientales relacionadas con los océanos, la biodiversidad, la ganadería, la pesca, el agua y la resiliencia hídrica, manteniendo unos estándares elevados de protección ambiental.

La UE impulsa un nuevo paquete Ómnibus para simplificar la legislación ambiental y reforzar la competitividad de las empresas

La Comisión Europea ha presentado un paquete Ómnibus en materia ambiental para simplificar la legislación de la UE y reducir la carga administrativa de las empresas, sin rebajar los objetivos de protección del medio ambiente y de la salud.

Las medidas afectan a ámbitos como las evaluaciones ambientales, las emisiones industriales, la economía circular, la responsabilidad ampliada del productor y los datos geoespaciales, con el objetivo de agilizar los permisos, especialmente para proyectos estratégicos.

El paquete incluye seis propuestas legislativas, basadas en aportaciones de más de 190.000 respuestas, y podría generar ahorros anuales de unos 1.000 millones de euros, contribuyendo al objetivo de reducción de cargas administrativas fijado para 2029.

Entre las principales medidas destacan la simplificación de la Directiva de Emisiones Industriales, la derogación de la base de datos SCIP, el alivio temporal de los requisitos de la RAP, la mejora de los procedimientos de evaluación ambiental y la armonización de los requisitos de datos geoespaciales.

La propuesta inicia ahora su tramitación en el Parlamento Europeo y en el Consejo, y se inscribe en una estrategia más amplia de simplificación normativa continua para reforzar la competitividad y el crecimiento verde de la Unión Europea.

Econia en la Jornada de Networking Empresarial del Baix Ebre Innova

Esta mañana, ECONIA ha participado en la celebración de la Jornada Networking: Programa 360, Seminarios IA y Empresas Viveristas, una iniciativa impulsada por el Consell Comarcal del Baix Ebre con el objetivo de fomentar la conexión, el intercambio de experiencias y la colaboración entre empresas de la comarca.

El acto ha contado con la participación de representantes institucionales y agentes clave del territorio, destacando el papel del Viver d’Empreses como espacio de dinamización económica y de apoyo a la actividad empresarial.

Uno de los momentos más destacados ha sido la ponencia sobre dirección estratégica con inteligencia artificial, titulada Cómo mejorar la toma de decisiones, a cargo de Carlos Pérez. La intervención ha permitido reflexionar sobre cómo la IA puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la competitividad, la eficiencia y la planificación estratégica de las empresas.

ECONIA ha participado en las mesas redondas que, bajo el lema Compartimos experiencias, han permitido, junto con el resto de las empresas asistentes, compartir retos comunes e identificar posibles sinergias.

En este contexto, y con el posterior espacio de networking, se ha puesto de manifiesto la diversidad y el talento de las empresas alojadas en el Viver, entre las que destaca Econia, una de las empresas que tiene allí su sede y que participa activamente en iniciativas de colaboración y dinamización empresarial.

Con iniciativas como esta, el Viver d’Empreses de Camarles consolida su papel como punto de conexión y crecimiento para el tejido empresarial del territorio.

Econia participa en el Camp d’Innovació Terres de l’Ebre

La Ràpita acogió el 10 de diciembre, en el Museu de la Mar de l’Ebre, el primer Camp d’Innovació de les Terres de l’Ebre.

Bajo el título Resiliencia de los paisajes del Delta y costa de las Terres de l’Ebre: oportunidades de innovación y desarrollo a partir de los recursos del territorio, el encuentro reunió a representantes institucionales, agentes económicos y especialistas en gestión territorial.

El evento se enmarca dentro del Departament d’Acció y de la estrategia RIS3CAT 2030 de la Generalitat de Catalunya. La iniciativa forma parte del trabajo de descubrimiento de oportunidades que impulsan el Ayuntamiento de la Ràpita y el equipo MDO–ACCIÓ del Departament d’Empresa i Treball, con el objetivo de avanzar hacia una visión de futuro compartida para las Terres de l’Ebre.

Durante la jornada se abordaron tres grandes problemáticas del territorio:
• El cambio climático y la regresión del Delta
• La vulnerabilidad de los sectores económicos
• Los retos de gobernanza y desarrollo territorial

Econia fue invitada, como actor principal de reconocido prestigio en aspectos de sostenibilidad e innovación empresarial, para aportar su experiencia y conocimiento en los grupos de trabajo.

ECONIA estuvo representada por Meritxell Barroso.

También participó Claudia Lorente en nombre del Clúster de Residus de Catalunya, del que ECONIA es socia y con el que mantiene una fluida colaboración.

HOJA DE RUTA PARA IMPULSAR Y AMPLIAR LAS CADENAS DE SUMINISTROS CIRCULARES

El Foro Económico Mundial (WEF) subraya en su último informe que, a pesar de que la gran mayoría de los directivos industriales —un 95%— considera que la circularidad será decisiva en los próximos tres años, solo un 20% de las empresas ha conseguido disponer de cadenas de suministro circulares completamente operativas.

El estudio, elaborado con Bain & Company y la Universidad de Cambridge, recoge las opiniones de casi 500 directivos de diez sectores diferentes y ofrece una hoja de ruta para transformar esta ambición en acciones tangibles.

Según el documento, la circularidad ha pasado de ser una cuestión justificativa a convertirse en una prioridad estratégica ante la presión de los consumidores, la disponibilidad limitada de recursos y la volatilidad de los costes de las materias primas.

A pesar de esto, la adopción de modelos circulares continúa siendo irregular, hecho que evidencia la necesidad de acelerar la implantación de estos sistemas a escala.

El informe identifica varios obstáculos que frenan esta evolución: carencias organizativas y de competencias, dificultades operativas en la logística inversa, dudas de los clientes sobre la calidad de productos reacondicionados, infraestructuras y datos insuficientes, así como regulaciones inconsistentes entre territorios.

Los autores destacan que ninguna empresa puede avanzar por sí sola y que resulta esencial contar con un ecosistema capaz de aportar materiales, conocimiento, tecnología y mercados adecuados.

Para impulsar cadenas de suministro circulares, el WEF propone tres principios fundamentales: priorizar los esfuerzos en ámbitos de alto potencial, diseñar estructuras preparadas para crecer y aprovechar los instrumentos reguladores, financieros y tecnológicos para influir en la configuración de los mercados.

Según el informe, aquellas organizaciones que tomen decisiones decididas y apuesten por pilotos ambiciosos e infraestructuras escalables serán las que liderarán la transformación industrial de la década próxima.

En palabras del mismo WEF, así como la digitalización redefinió los negocios en los últimos veinte años, la transformación circular marcará la competitividad de las empresas en el futuro.

COP30: una cumbre decisiva marcada por las tensiones en financiación y la falta de acuerdo sobre combustibles fósiles

La COP30, celebrada por primera vez en el corazón de la Amazonia, en Belém (Brasil), ha cerrado una edición especialmente compleja en un momento de alerta climática global.

El encuentro, denominado el “GOLPE de la implementación”, arrancó con grandes expectativas y con el llamamiento del presidente brasileño, Lula da Silva, a reforzar la ambición climática. No obstante, las negociaciones estuvieron condicionadas por un contexto geopolítico tenso, protestas indígenas e incluso un incendio que interrumpió temporalmente la conferencia.

La financiación climática se situó en el centro de todas las discusiones. Los países en desarrollo reclamaron movilizar al menos 1,3 billones de dólares anuales hasta el 2035, muy por encima de los 300.000 millones acordados el 2024.

En el ámbito de la adaptación, se aprobaron 59 indicadores iniciales para medir el progreso del nuevo Objetivo Global de Adaptación, a pesar de las críticas por la carencia de negociación previa.
Paralelamente, se activó la iniciativa Belém-Addis, un proceso de dos años para revisar y perfilar estos indicadores.
A su vez y aun teniendo en cuenta la ausencia de nuevos compromisos económicos, se validó el funcionamiento del Fondo de Pérdidas y Daños.

En cuanto a la transición justa, la COP30 acordó crear un mecanismo institucional para coordinar asistencia técnica y cooperación internacional, mientras que en los mercados de carbono se avanzó en cuestiones clave para desplegar el mecanismo de créditos del Artículo 6.4, que se prevé operativo el 2026.
Igualmente, se amplió hasta junio de 2026 el plazo para que los proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio puedan migrar al nuevo marco del Acuerdo de París.

El punto más controvertido fue la carencia de un acuerdo sobre la reducción progresiva de los combustibles fósiles. La oposición de 117 países impidió incluir cualquier mención en el texto final, generando una fuerte decepción entre la Unión Europea, países insulares y estados especialmente vulnerables.

La cumbre deja adelantos relevantes en multilateralismo, género, comercio e integridad de la información, pero también importantes deberes pendientes: financiación insuficiente, ausencia de un plan claro para frenar la deforestación y NDCs todavía lejos de garantizar el objetivo de 1,5 °C.