Albert Custodio presenta la jornada online de PIMEC sobre las nuevas obligaciones del Reglamento (UE) 2025/40 de envases y residuos de envases

El pasado viernes 3 de julio, Albert Custodio, director de Econia y vicepresidente de la Comisión de Sostenibilidad de PIMEC, presentó la jornada online «PIMEC Informa. Nuevas obligaciones del Reglamento (UE) 2025/40 de envases y residuos de envases».

La sesión, organizada por la Comisión de Sostenibilidad y el Área de Industria de PIMEC, estuvo dirigida a empresas de diferentes sectores que comercializan en el mercado europeo productos envasados y/o envases vacíos.

El objetivo de la jornada fue explicar, de forma práctica, las obligaciones derivadas del nuevo Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases (PPWR), que serán aplicables a partir del 12 de agosto de 2026, así como resolver dudas y consultas concretas de las empresas asistentes.

Durante la sesión se abordaron cuestiones como el encaje del Reglamento europeo con la normativa estatal y catalana, su aplicación práctica y el proceso de traslado de la norma a la realidad empresarial, con la participación de representantes de la Agencia de Residuos de Cataluña, Inèdit, Envalora, Ecoembes y Ecotic.

La participación de Albert Custodio en la presentación de esta jornada refuerza el compromiso de Econia con la divulgación técnica, la actualización normativa y el acompañamiento a las empresas ante los nuevos requerimientos ambientales.

Desde Econia continuamos trabajando para acercar las novedades normativas al tejido empresarial y facilitar su aplicación rigurosa y efectiva.

El nuevo reglamento europeo impulsa la circularidad a lo largo de todo el ciclo de vida de los vehículos

El Parlamento Europeo ha aprobado un nuevo reglamento destinado a impulsar la circularidad en el sector de la automoción, estableciendo requisitos que abarcan todo el ciclo de vida de los vehículos, desde su diseño y fabricación hasta su tratamiento como vehículos al final de su vida útil.

La iniciativa forma parte de la estrategia europea para reforzar la economía circular, reducir el consumo de recursos y mejorar la gestión de los residuos en uno de los sectores industriales más relevantes del continente. Según datos de la Comisión Europea, actualmente circulan por la Unión Europea cerca de 285,6 millones de vehículos y, cada año, aproximadamente 6,5 millones llegan al final de su vida útil.

Entre las principales medidas previstas, el reglamento apuesta por incorporar criterios de circularidad desde la fase de diseño de los vehículos. Los nuevos requisitos buscan facilitar el desmontaje de piezas y componentes para favorecer su reutilización, reparación y reciclaje, así como incrementar progresivamente el uso de materiales reciclados en la fabricación de nuevos vehículos.

La normativa también introduce un mayor control sobre los vehículos usados. En las operaciones de compraventa realizadas por empresas, será necesario acreditar que el vehículo no tiene la consideración de vehículo al final de su vida útil o bien disponer de un certificado de aptitud para la circulación en vigor.

Además, se refuerza la responsabilidad ampliada de los fabricantes, que deberán asumir los costes asociados a la recogida y al tratamiento de los vehículos cuando lleguen al final de su vida útil. Asimismo, el reglamento prevé limitaciones a la exportación de vehículos no aptos para circular, con el objetivo de evitar que residuos sean trasladados a terceros países sin las garantías ambientales adecuadas.

Para los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) y para el conjunto del sector de la gestión de vehículos al final de su vida útil, este futuro reglamento refuerza el papel estratégico del reciclaje y de la recuperación de materiales en el marco de la economía circular europea.

Desde ECONIA seguimos trabajando junto a los gestores de residuos y los CAT para ayudarles a adaptarse a los nuevos requisitos normativos y a los retos de un modelo productivo cada vez más circular y sostenible.

Adaptarse al cambio climático: la nueva hoja de ruta de España hasta 2030

España refuerza su estrategia de adaptación frente a los efectos del cambio climático con el nuevo Programa de Trabajo 2026-2030 del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), la hoja de ruta que orientará la acción de la Administración General del Estado durante la segunda mitad de esta década.

El documento incorpora 176 actuaciones concretas destinadas a anticipar y reducir la vulnerabilidad frente a riesgos cada vez más frecuentes e intensos, como las olas de calor, las inundaciones, las sequías prolongadas o la pérdida de biodiversidad. El programa da continuidad a las actuaciones desarrolladas entre 2021 y 2025 y se basa en las conclusiones de la Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático en España (ERICC 2025).

Entre las principales novedades destaca la creación de 10 nuevos servicios climáticos para facilitar información especializada que ayude a la toma de decisiones en sectores especialmente sensibles a las condiciones meteorológicas, como la agricultura o las energías renovables.

La salud es otro de los ejes prioritarios del programa. Se prevé la puesta en marcha de una Red Estatal de Refugios Climáticos y el refuerzo de las medidas de prevención frente a las altas temperaturas, con especial atención a las personas mayores, los niños, los trabajadores expuestos y otros colectivos vulnerables.

El Programa de Trabajo también apuesta por adaptar las ciudades y las infraestructuras estratégicas a los nuevos escenarios climáticos, mediante soluciones basadas en la naturaleza, la rehabilitación energética y climática de los edificios, la protección del litoral y el aumento de la resiliencia de infraestructuras críticas como las redes de transporte y los sistemas energéticos.

La elaboración del documento ha contado con la participación de 19 ministerios, comunidades autónomas, entidades locales, organizaciones sociales y la comunidad científica. Con esta nueva planificación, la adaptación se consolida como uno de los pilares de la acción climática estatal y evidencia que prepararse ante los impactos del cambio climático es ya una necesidad inaplazable.

En un contexto climático cada vez más exigente, anticiparse a los riesgos y adaptarse a los nuevos escenarios será clave para garantizar la continuidad y la sostenibilidad de las actividades.

Desde ECONIA trabajamos junto a nuestros clientes para afrontar este reto con rigor y visión de futuro.

La transición energética ya es una cuestión de seguridad global

La actual situación geopolítica en Oriente Próximo está volviendo a poner de manifiesto la fragilidad del modelo energético basado en combustibles fósiles.

El incremento del precio del petróleo y del gas, derivado de la tensión con Irán, está generando consecuencias directas sobre la economía global, afectando tanto a los costes industriales como al poder adquisitivo de las familias.

Este escenario está acelerando la transición energética en muchos países, que buscan reducir la dependencia de recursos importados y reforzar su autonomía energética. Las energías renovables se consolidan así como una alternativa más estable, previsible y menos expuesta a los conflictos internacionales.

La energía solar y la eólica, junto con los sistemas de almacenamiento y la electrificación de sectores estratégicos, están ganando peso en las políticas energéticas globales. Además de contribuir a la reducción de emisiones contaminantes, estas tecnologías permiten avanzar hacia un modelo más sólido frente a las crisis geopolíticas y las fluctuaciones de los mercados energéticos.

España es uno de los países europeos con mayor potencial renovable y continúa reforzando las inversiones en infraestructuras energéticas sostenibles. Este cambio no responde únicamente a criterios ambientales, sino también a la necesidad de garantizar estabilidad económica y seguridad energética a largo plazo.

Cada crisis internacional vuelve a demostrar hasta qué punto la dependencia energética exterior sigue siendo un factor de vulnerabilidad.

La transición energética ya no es solo una cuestión climática. También es una cuestión de estabilidad económica y seguridad.

Desde ECONIA trabajamos en proyectos que hacen posible esta transición energética, acompañando a empresas y organizaciones en el camino hacia modelos más sostenibles, eficientes y resilientes.

La directora de AETRAC, Meritxell Barroso, participa en la Asamblea General de AEDRA y en las jornadas de referencia del sector

La Asociación Española del Desguace y Reciclaje del Automóvil (AEDRA) celebró el pasado 9 de junio su Asamblea General anual en IFEMA Madrid, en el marco de la Feria Internacional de la Recuperación y el Reciclaje (SRR 2026), una de las citas de referencia para los profesionales de la economía circular y la gestión de residuos en España.

La jornada se desarrolló en paralelo a otros eventos destacados del sector, entre ellos el XI Encuentro Nacional sobre Gestión y Reciclado de Vehículos Fuera de Uso, organizado por SIGRAUTO.

Este foro reunió a representantes de las administraciones públicas, entidades sectoriales y empresas especializadas para analizar los principales retos de futuro relacionados con los vehículos al final de su vida útil (VFU), incluyendo la evolución del nuevo reglamento europeo, la situación del parque automovilístico y las perspectivas del sector.

La Asamblea General de AEDRA constituye un espacio clave de encuentro para los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) y para las empresas vinculadas al reciclaje de vehículos, favoreciendo el intercambio de experiencias y la coordinación de actuaciones ante los nuevos retos normativos y ambientales.

En este contexto, Meritxell Barroso, directora de AETRAC y de Econia Empresarial, participó activamente en este encuentro de referencia para el sector del reciclaje y la gestión de los vehículos fuera de uso.

Su participación reafirma el compromiso de AETRAC con la representación de los gestores de VFU y con el seguimiento activo de los cambios normativos y de los retos que marcarán el futuro del sector.

La presencia de Meritxell Barroso en este tipo de foros permite mantener una estrecha colaboración con las principales entidades y agentes implicados en la cadena de valor del reciclaje de vehículos, contribuyendo a la defensa de los intereses de los profesionales del sector y a la promoción de las buenas prácticas ambientales.

La celebración conjunta de la Asamblea General de AEDRA, las jornadas de SIGRAUTO y la feria SRR pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre asociaciones, empresas y administraciones para seguir avanzando hacia una gestión más eficiente, segura y sostenible de los vehículos fuera de uso y hacia una economía circular cada vez más consolidada.

El Mundial 2026 pone a prueba la sostenibilidad de los grandes acontecimientos internacionales

La sostenibilidad de los grandes eventos deportivos vuelve a situarse en el centro del debate ambiental a raíz de las previsiones sobre el Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México.

Según un estudio elaborado por el New Weather Institute, el torneo podría generar más de 9 millones de toneladas de CO₂ equivalente, convirtiéndose en la edición con la huella de carbono más elevada de la historia de los Mundiales. Esta cifra prácticamente duplica las emisiones medias registradas en las ediciones celebradas entre 2010 y 2022.

El campeonato será también el mayor organizado hasta la fecha por la FIFA, con 48 selecciones participantes y 104 partidos distribuidos en 16 ciudades. Esta ampliación incrementa notablemente las necesidades de transporte, alojamiento, servicios e infraestructuras asociadas al evento.

Los investigadores señalan que el principal foco de emisiones será el transporte aéreo. Las grandes distancias entre las diferentes sedes obligarán a realizar millones de desplazamientos de equipos, aficionados, patrocinadores, personal técnico y medios de comunicación. Según el estudio, las emisiones asociadas a los vuelos podrían aumentar entre un 160 % y un 325 % respecto a anteriores ediciones del torneo.

Estos datos ponen de manifiesto un reto creciente: cómo compatibilizar la organización de grandes acontecimientos internacionales con los objetivos globales de descarbonización y lucha contra el cambio climático.

Más allá del impacto deportivo y económico, cada vez resulta más necesario incorporar criterios ambientales en la planificación de estos eventos, priorizando la reducción de emisiones, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos.

El caso del Mundial 2026 ejemplifica una realidad cada vez más evidente: la incorporación de criterios ambientales en la toma de decisiones es hoy un elemento esencial para avanzar hacia modelos más sostenibles, tanto en el ámbito empresarial como en la organización de grandes acontecimientos internacionales.

La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la movilidad sostenible y la eficiencia en el uso de los recursos se consolidan como factores clave para afrontar los retos climáticos del futuro.