Del 16 al 22 de septiembre se celebra la Semana Europea de la Movilidad, una iniciativa que cada año nos invita a reflexionar sobre cómo nos desplazamos y sobre el impacto que estos desplazamientos tienen en nuestro entorno.
Pero la movilidad sostenible no se acaba en una semana, y hablar de ella va mucho más allá de elegir entre el coche, el transporte público o la bicicleta.
En el ámbito empresarial, la movilidad también forma parte del impacto ambiental de la actividad. Los desplazamientos de las personas trabajadoras, los viajes profesionales, el transporte de mercancías o la logística asociada a la empresa pueden contribuir a las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas a la organización.
Conocer este impacto es un primer paso para identificar dónde se puede actuar. Fomentar el transporte colectivo, facilitar los desplazamientos a pie o en bicicleta, compartir vehículo, optimizar rutas o reducir desplazamientos innecesarios son algunas de las medidas que pueden contribuir a una movilidad más eficiente y con menos emisiones.
La Semana Europea de la Movilidad termina, pero el reto continúa durante todo el año.
En Econia ayudamos a las empresas a calcular su huella de carbono, identificar las fuentes de sus emisiones y disponer de una base sólida para plantear medidas de reducción. Entre estas emisiones se incluyen las asociadas a los desplazamientos.
¿Quieres saber qué peso tiene la movilidad en la huella de carbono de tu empresa? ¿Quieres conocer tu huella de carbono?