La sostenibilidad de los grandes eventos deportivos vuelve a situarse en el centro del debate ambiental a raíz de las previsiones sobre el Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México.
Según un estudio elaborado por el New Weather Institute, el torneo podría generar más de 9 millones de toneladas de CO₂ equivalente, convirtiéndose en la edición con la huella de carbono más elevada de la historia de los Mundiales. Esta cifra prácticamente duplica las emisiones medias registradas en las ediciones celebradas entre 2010 y 2022.
El campeonato será también el mayor organizado hasta la fecha por la FIFA, con 48 selecciones participantes y 104 partidos distribuidos en 16 ciudades. Esta ampliación incrementa notablemente las necesidades de transporte, alojamiento, servicios e infraestructuras asociadas al evento.
Los investigadores señalan que el principal foco de emisiones será el transporte aéreo. Las grandes distancias entre las diferentes sedes obligarán a realizar millones de desplazamientos de equipos, aficionados, patrocinadores, personal técnico y medios de comunicación. Según el estudio, las emisiones asociadas a los vuelos podrían aumentar entre un 160 % y un 325 % respecto a anteriores ediciones del torneo.
Estos datos ponen de manifiesto un reto creciente: cómo compatibilizar la organización de grandes acontecimientos internacionales con los objetivos globales de descarbonización y lucha contra el cambio climático.
Más allá del impacto deportivo y económico, cada vez resulta más necesario incorporar criterios ambientales en la planificación de estos eventos, priorizando la reducción de emisiones, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos.
El caso del Mundial 2026 ejemplifica una realidad cada vez más evidente: la incorporación de criterios ambientales en la toma de decisiones es hoy un elemento esencial para avanzar hacia modelos más sostenibles, tanto en el ámbito empresarial como en la organización de grandes acontecimientos internacionales.
La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la movilidad sostenible y la eficiencia en el uso de los recursos se consolidan como factores clave para afrontar los retos climáticos del futuro.