El medio ambiente pierde prioridad inmediata, pero se mantiene como la principal preocupación a largo plazo

Feb
24
2026


El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial señala que las preocupaciones ambientales han perdido peso a corto plazo, pero continúan siendo las más relevantes a largo plazo. Las tensiones geopolíticas, la incertidumbre económica y la inestabilidad social ocupan actualmente los primeros puestos entre los riesgos inmediatos, dejando en segundo plano las cuestiones climáticas. A pesar de ello, los expertos consideran que el cambio climático y la degradación ambiental seguirán siendo los principales retos globales en el futuro.

Esta 21ª edición del informe, basada en la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales con más de 1.300 especialistas, analiza los riesgos en tres horizontes temporales: 2026, hasta 2028 y hasta 2036. El objetivo es anticipar los riesgos que pueden afectar a la estabilidad global y orientar la toma de decisiones políticas y empresariales.

El estudio describe un contexto global marcado por una competencia más elevada entre regiones y una creciente polarización política que dificulta la cooperación internacional. También aumentan los riesgos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial y la ciberseguridad. A corto plazo, los riesgos económicos ganan protagonismo, con temor a la recesión y a la inflación en un contexto que acentúa la desigualdad social. Casi la mitad de los expertos prevé un escenario turbulento en los próximos dos años, porcentaje que supera la mitad en la proyección a diez años.

Las personas jóvenes y las mujeres muestran una mayor preocupación por los riesgos climáticos. En Europa, la percepción del riesgo ambiental es superior a la de América del Norte, mientras que en regiones como Oriente Medio y África predominan las preocupaciones económicas, pese a su elevada exposición al cambio climático.

A pesar del descenso a corto plazo, los riesgos ambientales continúan liderando las proyecciones a diez años. Fenómenos climáticos extremos, pérdida de biodiversidad y cambios en los sistemas terrestres se mantienen entre las principales amenazas para 2036, mientras que riesgos como la recesión económica, la desinformación o la inteligencia artificial ganan peso inmediato.

El informe también alerta sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante el cambio climático y los conflictos geopolíticos, y subraya la necesidad de un enfoque integral que tenga en cuenta la interrelación entre riesgos ambientales, económicos y sociales para reforzar la resiliencia global.